Samsung prepara el lanzamiento de sus primeras gafas con Android XR para noviembre de 2026, según un anuncio oficial. El dispositivo se presentará como una evolución de las gafas inteligentes sin pantalla, que incluyen una cámara y un micrófono para interactuar con el entorno y escuchar al usuario. Esta tecnología forma parte de un esfuerzo por integrar la inteligencia artificial en dispositivos de uso cotidiano.
Las gafas inteligentes sin pantalla son una categoría distinta, y las gafas con pantalla son aquellas que muestran información adicional. Samsung ha destacado que el uso de estas gafas implica una serie de requisitos técnicos, como la necesidad de una conexión a internet, un teléfono Galaxy compatible o la aplicación adecuada. Además, ciertas funciones, como la integración con Samsung Notes, requieren servicios y dispositivos compatibles de la marca.
Meta concentra el 94 % de los envíos mundiales de gafas inteligentes con IA sin pantalla del primer semestre de 2026, lo que refleja la dominancia de la empresa en este mercado. Sin embargo, Samsung busca posicionarse con su propuesta de gafas que incluyen la conexión a dispositivos Android y iOS, permitiendo funciones como pedir información sobre lo que se ve, recibir instrucciones, responder a llamadas o traducir conversaciones.
Todavía no hay una fecha de disponibilidad confirmada para aquellos interesados en comprarlas en España. Aunque el lanzamiento está programado para noviembre, se desconoce si el dispositivo estará disponible en el mercado español en ese momento. Además, se menciona que algunas funciones pueden requerir una conexión a internet o la aplicación adecuada, lo que limita su uso en ciertos escenarios.
El uso de la cámara y el micrófono de las gafas implica una serie de permisos específicos, tal como se indica en los permisos de Android XR. No es únicamente dar en 'Permitir' cuando el teléfono Android pida permiso para acceder a su cámara y a su micrófono; la solicitud debe indicar que ese permiso es para las gafas y el usuario puede denegarlo. Esto refleja una preocupación por la privacidad y el control del usuario sobre sus datos.